PIEDRA: REVELAR EL RECURSO, EXPLORAR EL MATERIAL
Exposición creada por el Pavillon de l’Arsenal _ presentada del 23 de octubre al 2 de diciembre de 2018
El anunciado agotamiento de las materias primas —en primer lugar el de la arena, componente indispensable del hormigón— nos invita a replantear los modos de construcción dominantes de las viviendas contemporáneas en la región de Île-de-France. A la luz de los estudios realizados para encontrar materiales innovadores más eficientes y tecnologías importadas más sostenibles, la exposición-investigación «Pierre» (Piedra) cuestiona la materia prima de París: su suelo de tiza y su historia caliza.
Frente a los desafíos climáticos, la huella de carbono de las construcciones nos obliga a actuar, y los criterios ambientales deben prevalecer sobre cualquier otro elemento de elección para la industria inmobiliaria. Bajo este prisma, hoy en día solo la construcción en piedra ofrece una respuesta local, natural, fundamentada y contrastada. El ahorro energético vinculado a su puesta en obra se conjuga con la proximidad de los yacimientos. De hecho, bastan unos pocos cortes para transformar la roca en material y unas pocas horas para pasar de la cantera a la obra. Este material autóctono también pone en valor las competencias y los conocimientos locales. El estudio de la decena de canteras de la cuenca geológica parisina que aún producen caliza apta para la construcción demuestra la disponibilidad tanto del recurso como del tejido industrial, ambos reactivables mañana mismo.
En el marco de esta exposición, el estudio VLAU y el Atelier WOA presentaron el proyecto METROPOLITAN, un edificio de piedra pasiva y estructura de madera.
El diálogo constructivo entre la piedra masiva y la estructura de madera está en el corazón del proyecto de Rosny-sous-Bois. Una vasta operación de tres edificios que albergan cerca de 270 viviendas y locales comerciales, este proyecto se basa en la articulación de tres sistemas constructivos: la piedra masiva estructural, la estructura de hormigón armado de tipo muros de carga y forjados (dalle-refend), y la estructura de madera. Los forjados, núcleos y muros de carga son de hormigón, y están sustentados por muros de piedra masiva en las primeras plantas y en la fachada que da a la calle. Sobre este zócalo mineral se asienta una estructura de madera maciza que se eleva en terrazas escalonadas con vegetación. El uso creativo de estas técnicas constructivas mixtas nos parece el futuro de la edificación y marca aquí una nueva generación de edificios orientados hacia la metrópolis.
La piedra es, por esencia y desde hace siglos, el material del constructor. Si bien la llegada de los materiales industrializados relegó a un segundo plano los materiales naturales durante las últimas décadas, la búsqueda de un mejor equilibrio entre las técnicas constructivas y los recursos disponibles vuelve a situar hoy a la piedra y a la madera en el primer plano. Su utilización se inscribe en una lógica, ya esencial, de ahorro de agua como recurso principal.
En su metodología de fabricación, prefabricación y ensamblaje, la madera y la piedra presentan similitudes que permiten combinarlas de manera muy acertada. De hecho, el apilamiento con un grado de unión limitado entre elementos sigue siendo, hasta el día de hoy, la mejor solución para construir una estructura duradera. De este modo, cada elemento disipa, mediante desplazamientos ínfimos, el exceso de tensiones acumuladas. Este tipo de sistema constructivo mixto da como resultado una estructura «transpirable», que se opone a la hiperestaticidad de las estructuras de hormigón armado. Más allá de la innovación constructiva, uno de los retos de la reintroducción de estos materiales en la edificación es, sin duda, la reapropiación por parte del arquitecto de la dimensión técnica de la arquitectura, desde el diseño hasta la ejecución.
Fotografías @Julien Hourcade
Pavillon de l’Arsenal, 2018.